-Bueno ya me voy, te quiero.
-Está bien, yo también...te quiero.
Ya estaba muy lejos para escucharme. La mujer que me tenía a sus pies desde hace 8 meses y aun no le había podido decir lo que realmente sentía. Siempre practicaba discursos enfrente del espejo, pero cuando estaba frente a ella, simplemente no le podía decir. No le podía decir que la amaba, que desde hace 8 meses había estado enamorado de ella, que simplemente se había convertido en lo más importante en mi vida, que desde que la conocí, no he podido dejar de pensar un segundo en ella. La he amado toda mi vida. Espero que algún día se dé cuenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario